Catedral de Milán
Carlos capturó la esencia de Milán con una precisión casi narrativa. El Duomo, imponente y grandioso, se alza como si sostuviera el cielo sobre su estructura de mármol blanco, sus agujas semejando dedos que intentan rozar las nubes. Te invita a caminar por sus pasillos, sentir el peso de la historia en sus piedras y soñar con todo lo que se ha visto desde su lugar privilegiado.